El amor y lo leve.
La obra hace referencia a las relaciones amorosas donde se encuentran se chocan y se unifican cantidad de sentimientos, el tiempo, el amor, las palabras “te amo” o “Me amas” la palpitación, la alteración, el caos, la levedad que se encuentra presente pero a la vez el peso de todo, pasamos de un estado a otro, todo cambia el tiempo corre no da espera, se conocen nuevas personas compartimos parte de nuestra vida con ellas y depositamos sentimientos, enfrentamos nuestros miedos muchas veces no lo hacemos, la obra habla también del desequilibrio, del paso en falso lo efímero lo metalizado la unión, esa perdida de libertad, nos encontramos encerrados encadenados atados pero tenemos la llave y la forma de salir pero es inevitable caer en el vació, resistirse a las pasiones.
La fragilidad es evidente y como diría Italo Calvino “en la vida todo lo que elegimos y apreciamos por ser leve no tarda en revelar su propio peso”
Que cosa mas leve que el amor? Pero en realidad que es el amor? Bueno no entrare en definiciones técnicas y mucho menos científicas de lo que es en realidad, el amor es simplemente amor y punto, es el sentir, es armonía, bueno cada uno tendrá una definición para el, y este amor, que es tan frágil o quizás tan fuerte que lo es todo o simplemente nada tiene un peso y la fuerza para cambiar conductas o mejor dicho mis conductas.
Levedad y peso, peso y levedad, definitivamente tiene que haber un equilibrio, y me hace pensar en algo mas, para que algo muera tiene que nacer eso es así, retomando el tema del amor y de igual manera el texto de Calvino sobre la levedad encuentro un párrafo interesante, mientras hablaba de Guido Cavalcanti el poeta florentino que aparece en un cuento del Decameron. Dice “quisiera que, ahora que estoy por hablar de Cavalcanti, poeta de la levedad, tuvierais presente esta imagen. En sus poemas, mas que personajes humanos son suspiros, rayos luminosos, imágenes ópticas, y sobre todo esos impulsos o mensajes inmateriales que el llama <<espíritus>>. Un tema nada ligero, como los padecimientos del amor.” El amor es leve pero a la vez tiene su peso y muchas veces no podemos soportarlo, pero en realidad no hablo de amor solo en el sentido de pareja, hablo del amor en todo lo que nos rodea. Presión
Peldaño Insano Instalación La breve historia de las escaleras se remonta a las primitivas construcciones del hombre desde el acceso a las primeras cabañas sobre pilotes, origen lógico que se reconoce aun en las construcciones contemporáneas y de data más antigua. Este elemento constructivo debía, en primer lugar, satisfacer una finalidad - funcionalidad concreta, aunque a lo largo del tiempo absorbió un carácter sacro. La escalera servia, en sentido figurado, para ascender a la altura divina, como conexión entre el cielo y la tierra. A esta relación es ejemplar el caso de la torre de babel en condición de rampa helicoidal. También corresponde a este género la escalera bíblica de Jacob, las pirámides escalonadas de Egipto, Perú, México… entre otras. La llamada escalera celestial de Shantung en China y las escaleras astronómicas de Todas las escaleras de este tipo simbolizan el cansado y peligroso ascenso hacia el sol, hacia la luz y los dioses, hacia el espacio – tiempo y su infinitud, chocantemente finita; evidenciando el abismo que existe entre la razón humana, los principios rectores del universo y la materializante fe del hombre a sus fantasías eternas. La escalera a desnivel es en si una metáfora para tratar de simbolizar la experiencia mística en medio de la vida cotidiana y sus contrahuellas, como se evidenciaba ya en el siglo XVI en “la torre de babel” de Pieter Brueghel, “El Viejo” Podemos entonces, analizar nuestro entorno, y a nosotros mismos, darnos cuenta de realidades, emerger aproximaciones de verdad y a su vez mostrar nuestros mas oscuros deseos, en ocasiones con algo de humor o de gracia, pero es atípico e inusual, todo depende de la forma, de la mirada, del contenido, de su realización y carga critica; puesto que caemos en el absurdo de la irrelevancia multitemática que nos absorbe e implanta en la rutina, creando miedo, incertidumbre, dolor, vidas insatisfactorias construidas al borde del abismo… Nos lanzamos al precipicio con ausencia de pensamiento, creando preguntas imposibles y abismos sin respuestas. Como dice un verso de Salvatore Cuasimodo: Cada uno está solo sobre el corazón de la tierra Cada uno de nosotros nos vemos arrastrados por oscuras pasiones que desembocan en un trágico final, un final no deseado con furia y soledad pero lo que no entendemos es que estos abismos hacen parte de nuestra realidad y cada uno debemos enfrentarlos a batalla para crear abismos de mejores tallas… Construimos nuestro propio abismo vesánico y lentamente entramos en conflicto esperando la hora del impacto, pues tanto el abismo como el camino escalón por escalón es duro, frió, y en ocasiones solitario, como un tropiezo de sensaciones que viajan a través de nuestros nervios, que los revoluciona, los eleva, los ataca, y los lleva al máximo afectándonos psicológica y emocionalmente. Es así como se trauman los sentidos, puesto que basta un solo transgredir para crear conmoción en el individuo y desequilibrar el resto, tentándonos en nuestras partes más sensibles en la obviedad de todos al tener vacíos y un mal camino que recorremos una y otra vez, aislándonos por momentos pero volviendo a el. Así pues, podrán ser nuestros vicios, nuestras fantasías, nuestras aberraciones o nuestros secretos mas íntimos, y absurdo o no, romper con nuestras propias y supuestas lógicas, paradigmas o incoherencias hace peso para guiar nuestra conducta por el camino de la no replica. Del no razonamiento tardío donde el efecto espacial de una escalera, como elemento arquitectónico configurador, puede contribuir a la composición. Esta ubicación responde entonces, a problemas estructurales y reflexiones estratégicas sobre la defensa de un sentido mucho más trascendental para este tipo de edificios, que aun en nuestra contemporaneidad no logran liberarse de las coerciones morales, administrativas, religiosas, y por que no, feudales. Si después de tantos años de merodear entre uno que otro amparo virtual, los cuales incluso parecieron haber sido mejor perneados de imaginación, fantasía e ilusiones a manera mas acogedora y reciproca; hoy que gozamos de “titánicas” y supeditadas estructuras como estas, no son más que rentas en usufructo, obligadas a guardar fidelidad de vasallo a su donante. Esta “evolución” en la escuela puede reseguirse también en el diseño de las escaleras: invitadoras, despaciosas y representativas del desequilibrio irrazonable de la academia, en contraposición y resistencia al aumento del mismo, suministrado por las influencias encargadas de la composición de su fachada como proyecto, convirtiendo el paso por ella, en un recorrido en el que la vida se ve presentada como el acto efímero de subir o bajar, entrar y salir.
(Colectivo Andamio)
traspasado por un rayo de sol:
y de repente es noche.